El inicio de obra marca el comienzo formal de la ejecución de un proyecto de construcción. En esta etapa se preparan todos los aspectos técnicos y logísticos necesarios para garantizar un desarrollo ordenado y seguro de la obra.
Se realiza el replanteo del terreno, se instalan las casetas y equipos, se organizan los accesos y se revisan los planos y permisos correspondientes. Además, se coordina al personal, se establecen los plazos y se da comienzo a las primeras tareas, como movimientos de tierra, cimentaciones o demoliciones, según el tipo de obra.
Este punto de partida es clave para asegurar una ejecución eficiente, cumpliendo con la normativa vigente y sentando las bases para un proyecto exitoso.

